3 mejores libros de Jhumpa Lahiri, 2019

Cuando un libro de relatos se hace con el premio Pulitzer en su vertiente de obras de ficción pero centrado casi siempre en la novela, sin duda es porque se trata de un volumen excepcional que en el año correspondiente desbanca a multitud de escritores anhelantes del galardón para sus trabajadas novelas.

Eso es lo que ocurrió con Jhumpa Lahiri en el año 2000. A sus treinta y tres años, esta joven, paradigma de la multiculturalidad, formada en literatura y colmada de vivencias de aquí y de allá, consiguió uno de los mayores éxitos de la literatura estadounidense con su libro de relatos incialmente llamado “Intérprete de emociones”.

Desde entonces Lahiri tampoco es que se haya prodigado en una bibliografía propia muy extensa, pero sí ha seguido publicando grandes libros de ficción ampliamente respaldados por la crítica y por unos lectores anhelantes de ese punto entre exótico y cultivador de una narradora volcada en su perspectiva del mundo como eterna migrante. Desde sus orígenes indios que preserva en cada uno de sus libros hacia todo el mundo…

3 mejores libros de Jhumpa Lahiri:

  1. El intérprete del dolor: La curiosidad por el apabullante reconocimiento de este libro de relatos de conduce inexorablemente entre sus páginas. Y esta edición más reciente es una invitación ineludible para acercarnos a esta narradora de la emigración que conquistó a millones de lectores en Estados Unidos primero y en el resto del mundo después. El libro se compone de nueve relatos que sirven a una intención narrativa muy concentrada, sin embargo. El mismo sentir del desarraigo, que emerge de todo aquel desplazado por voluntad propia o por imposición de las circunstancias, puede aparecer desde la soledad, y para eso tampoco hay que haber viajado tantos kilómetros desde ese sitio reconocido por nuestra memoria como hogar. Lo más trascendente del libro es una mágica corriente que acaba convirtiendo a esos personajes llegados de países lejanos en el propio lector, sea este del origen que sea. La introspección del ser humano cuando las circunstancias son adversas entroncan con una misma intención de sanación de la derrota. Y si bien el libro entra en profusos detalles sobre las disparidades entre unas culturas y otras, la idea de lo extranjero como una raíz puramente semántica desde lo etimológicamente extraño, acaba abordando a un lector que se descubre eso, extranjero de sí mismo y necesitado de humanidad en el prójimo.

    El intérprete del dolor
    Disponible aquí
  2. El buen nombre: La primera novela de Jhumpa tuvo esa estigmatización, ese prejuicio sobre la capacidad narrativa de lo extenso en una autora de la que solo se conocía un libro de relatos tan potente como para hacerse con el Pulitzer. Pero lo cierto es que en esta novela Jhumpa volvió a sorprender con un argumento que ya parecía cernirse sobre ella como exclusivo, la multiculturalidad, la integración desde la cultura bengalí hacia américa pero hecha extensible a cualquier otro proceso de mestizaje social. Con un aspecto de narración generacional que también sirvió para atomizar la historia a modo de composición de relatos, conocemos a la familia Ganguli, a unos progenitores completamente respetuosos con sus orígenes y a unos hijos Gogol y Sonia que viven en esa tierra de nadie, lo más parecido a un ghetto en el que te puedes quedar encerrado según tus elecciones…

    El buen nombre
    Disponible aquí
  3. Tierra desacostumbrada: Uno de los mayores logros de Jhumpa es su traslado de lo particular hacia lo global. No se puede entender de otra forma el arrollador triunfo de una narradora especializada en narrar historias de unos personajes traídos desde su imaginario reconstruído desde su ascendencia hindú. El brutal éxito de este libro en todo Estados Unidos durante muchos años parte de esa sintonía de almas que si bien componen sus vivencias y su mundo subjetivo en base a sus creencias, al final no hacen sino perfilar la idea del individuo por encima de todo. En este libro encontramos personajes desetiquetados, despojados de su misma presentación como inmigrantes. Y el lector simplemente disfruta al descubrir que la multiculturalidad no es un problema sino acaso una solución para disponer de más perspectivas con las que acometer un mundo que jamás se puede abordar desde una única idea sin acabar chocando con las más frustrantes carencias.

    Tierra desacostumbrada
    Disponible aquí

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