3 mejores libros de Sarah Waters, 2019

A propósito de “Carol”, novela de Patricia Highsmith presentada bajo pseudónimo en 1952 como una novela policíaca que deslizaba una temática lésbica, abordamos hoy a una autora referente en la ya abiertamente reconocida literatura lésbica. Porque Sarah Waters es una de las más entregadas plumas a la causa de lo lésbico como ámbito narrativo propio, consistente, con peso como argumento principal para naturalizar en última instancia el amor entre mujeres. Conformando en torno a la idea del amor lesbiano, eso sí, las tramas más variadas que podamos imaginar para componer un todo fascinante.

Para Sarah Waters (como para tantos autores de libros LGBT, por extensión) no se trata tanto de abordar un género romántico o erótico en torno a otras formas de amor distintas a las generales. Es más cuestión de naturalizar el relato de la homosexualidad femenina (o de cualquier otra forma de sexualidad discordante con la medianía), de cara a integrarla en cualquier ambientación temática con visos de una identificación lectora desde algo tan íntimo y tan necesariamente libre como es la sexualidad. Si además de Waters queréis interesaros por más autoras, aquí tenéis otros libros de lesbianas.

Lo esencial en el caso de Sarah Waters es que ya es leída por muchísimas mujeres lesbianas en todo el mundo y su encomiable entrega  le ha reportado grandes satisfacciones en reconocimiento como la gran narradora que es. Como muestra tres botones…

3 mejores novelas de Sarah Waters:

  1. El lustre de la perla: Aquí también tenéis una crítica de El lustre de la Perla. Nancy Astley representa el paradigma del descubrimiento de la sexualidad cuando este albor de la naturaleza interior se enfrenta a las aristas de la diferencia. Lo decimonónico de la ambientación (en plena época Victoriana) ofrece un escenario de luces y sombras en el que el mundo parece ir partiéndose en dos; más aún en un Londres hasta el que viaja la joven Nancy desde su pueblo costero para sumergirse de lleno en la parte oscura, tras la sombra de un amor. La ciudad da cabida a todo tipo de tendencias, solo que algunas quedan soterradas a una especie de submundo donde cada cual puede liberar lo entendido como vicios, incluída homosexualidad. En ese Londres es donde Nancy empieza a redescubrise completamente, en espera de una liberación completa que compatibilice su amor y sus nuevas aspiraciones.
  2. Afinidad: Waters consigue en esta historia, también centrada en el siglo XIX, un intimismo que va mucho más allá de una posible intención concienciadora sobre la homosexualidad. Leyendo la historia de Margaret y Selina consideras como si esa voluntad reivindicativa ya estuviera superada. Porque encuentras una historia de almas en torno a la oscuridad de presagios que parecen encender más la pasión de las dos mujeres de espíritus enardecidos. El amor es la mejor forma de protesta frente a las injusticias; en este caso las que atraveisan Margaret y, sobre todo Selina en su aprisionamiento como castigo por una suerte de juicio de brujería de la modernidad. El destello de la diferencia, el entorno de la cárcel…, todo ello despierta mayores sensaciones de humanidad y potencia un erotismo de máxima carga sexual. Los espíritus de Selina te arrastrarán en esta historia conmovedora y transgresora.
  3. Falsa identidad: En el caso de Sarah Waters, la ambientación retrotraída a los usos y costumbres del siglo XIX, se acaba convirtiendo en una riquísima intrahistoria sobre esos límites de la moral dominante y las prácticas internas de cada cual. La gran casa de Richard Rivers a la que es conducida la huérfana Sue Trinder acaba por convertirse en un escenario de la supuesta amoralidad, retratada como tal al encontrarnos con prácticas “abominables” para aquellos días frente a abusos adimitidos en petit comité. Sue y Maud comparten horfandad y desprotección frente a un mundo en el que hombres como el excéntrico noble Richard Rivers o el tío de Maud consideran que pueden gobernar cualquier aspecto sobre mujeres, casi niñas, como la recién llegada Sue y la ya residente Maud, la joven en espera de un abominable destino escrito por Richard Rivers, quien solo ansía casarse con ella para hacer suya la considerable dote de la joven. Dos chicas enfrentadas a la fuerza centrípeta del destino trazado para ellas pero que pueden conjurarse para que todo acabe saltando por los aires. Intensidad, erotismo, sexualidad, prejuicios y muchos otros detalles que hacen de esta novela una trama de suspense inolvidable.

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