3 mejores libros de Ray Loriga

Sin llegar al extremo de lirismo desencantado de Charles Bukowski, uno de los reflejos m√°s claros del realismo sucio en Espa√Īa es Ray Loriga, al menos en sus inicios como escritor, porque actualmente Ray Loriga escribe con una mayor sofisticaci√≥n formal sin perder su voluntad cr√≠tica y su intenci√≥n cargada de sarcasmo. Con lo cual, el realismo sucio es una etiqueta complementaria del autor en cuyo f√©rtil campo se siguen prodigando otros autores en Espa√Īa como Tom√°s Arranz con su novela Los muchos, influenciada a su vez por el realismo sucio cubano de Pedro Juan Guti√©rrez.

Pero como digo, el actual Ray Loriga es esa perspectiva de realismo suciio, que ya de por sí tiene suficiente riqueza e interés creativo pero que se ha colmado con grandes dosis de oficio de escritor. Ni peor lo que escribió antes ni mejor lo que escribió ahora. Todo va con los gustos. Pero en el fondo se trata de una loable evolución que siempre es de agradecer pues supone evolución, experimentaicón, indagación, inquietud y ambición creativa.

Y pese a todo, los lectores de Loriga desde sus inicios siempre pueden detectar y disfrutar de los motivos fundamentales del escritor. El cambio de registro o de género puede entenderse como una renovación temática o de estilo, pero el alma del escritor siempre está ahi. Y ciertamente el hecho diferencial que hace que un artista te guste, que sintonices con él viene más marcado por esa motivación honda que deja la impronta en cada personaje y cada escena, en la forma de describir y hasta en las metáforas.

Top 3 novelas recomendadas de Ray Loriga

Rendición

Una nueva gran novela, la más completa hasta el momento. La ciudad transparente a la que llegan los personajes de esta historia es la metáfora de tantas y tantas distopías que muchos otros escritores han imaginado a la luz de las circunstancias adversas que se han ido sucediendo a lo largo de la Historia.

Tal vez la distopía llegue a presentársenos como un presente donde todo el mundo se pregunta cómo se ha llegado hasta ahí.Las guerras son siempre un punto de referencia para plantear esa sociedad vacía, sin valores, dictatorial.

Entre George Orwell y Huxley, con Kafka a los mandos de la ambientaci√≥n irreal o surreal. Un matrimonio y un joven que no encuentra su hogar y que ha perdido el habla realizan el pesaroso camino hacia la ciudad transparente. Ellos a√Īoran a sus hijos, perdidos en la √ļltima guerra.

El joven mudo, rebautizado como Julio, tal vez esconda en su mudez el miedo a manifestar sentimientos o quiz√°s s√≥lo espere su momento para hablar. Extra√Īos en la ciudad transparente. Los tres personajes asumen su papel como ciudadanos grises adoctrinados por la autoridad correspondiente.

La trama marca la insonsable distancia entre lo individual y lo colectivo. La dignidad como la √ļnica esperanza para seguir siendo uno mismo ante el barrido de la memoria, la alienaci√≥n y el vac√≠o. Una angustiosa certidumbre se aferra a la vida de los personajes, pero los finales s√≥lo los escribe uno mismo.

La literatura en general, y esta obra en particular aportan una valiosa sensaci√≥n de que no todo tiene por qu√© terminar seg√ļn est√° previsto, para bien o para mal.

rendición ray loriga

Tokio ya no nos quiere

Una de las √ļltimas novelas del autor que todav√≠a pueden etiquetarse bajo ese marchamo de generaci√≥n X. Una extra√Īa, intrigante, fascinante y hasta filos√≥fica divagaci√≥n futurista que parece darle un giro psicod√©lico al Mundo Feliz de Huxley.

Qu√≠mica liberadora, agentes ex√≥genos capaces de modificar la memoria para bien del usuario de la droga que lo libera de la culpa y el remordimiento. Para ser feliz hay que deshumanizarse, no queda otra. Tiene sentido si consideramos que el fin √ļltimo del humano es nacer, empezar a respirar y consumirse en el mismo ox√≠geno que le da vida.

La novela en s√≠ narra el  largo viaje desde Estados Unidos hasta un lejano pa√≠s asi√°tivo, una road novel que realmente nos conduce por preceptos existencialistas sobre lo que podr√≠amo ser sin memoria. El viaje lo emprende un tipo muy particular colgado de las drogas y entregado al amor libre una vez que el SIDA ya sido exterminado del mundo.

La salida de esta novela con fundamentos de ciencia ficci√≥n all√° por 1999 apunta a la t√≠pica sensaci√≥n perturbadora del cambio de milenio (algo as√≠ como el efecto 2000 en lo literario) y lo cierto es que se disfruta en esa exploraci√≥n trascendental sobre el futuro, sobre la condici√≥n humana, sobre los traumas, sobre las drogas y la conciencia…

Tokio ya no nos quiere

Cualquier verano es un final

La melancol√≠a puede llegar cuando uno a√ļn es joven y, con la llegada del verano, sabe que todav√≠a quedar√°n m√°s. La nostalgia es el pesar de los veranos ya irrecuperables en uno u otro modo. Entre ambas sensaciones se mueven multitud de personajes cotidianos pero excepcionales porque se abren en canal en busca del m√°s all√° de las v√≠sceras, donde pueden habitar las emociones de los plazos vencidos y los momentos que se alejan en un pasado quiz√°s idealizado pero siempre mejor que el porvenir. Y a√ļn as√≠ se trata tambi√©n de segundas oportunidades, de flechazos y reductos de emociones que incluso nos alcanzan m√°s intensas cuando ya no se les espera…

Alguien quiere morir. Ya no es joven, y se pregunta para qu√© otro d√≠a m√°s, por muy privilegiada, divertida y amable que a√ļn sea su vida. Alguien quiere amar. No sabe con certeza si le corresponden, si sus sentimientos ser√°n entendidos, si tiene siquiera derecho a expresarlos. Alguien viaja. Visita ciudades, playas, bares, fiestas ex√≥ticas, caba√Īas al borde del agua donde pasar la noche bebiendo y riendo. Alguien ilustra unos libros preciosos y alguien se ocupa de editarlos.

Trabajan sin prisas, con admiración mutua, con cierta sensación decadente de existir en un mundo que desaparece. Alguien ha tenido un grave problema de salud, se levanta despacio, se tienta la ropa y decide aprovechar la segunda oportunidad. Alguien gusta, despierta deseo, está siempre de paso en la vida de los demás, sonríe, paga la cena. Alguien es el mejor amigo y la persona favorita de otro. Alguien quiere morir.

Ray Loriga narra los abismos de estos personajes, y compone una sinfon√≠a sobre la amistad, el amor y el final de la juventud. Una novela en la que se habla de la muerte brindando por la vida. Una novela sobre el verano que a√ļn queda por disfrutar antes de que llegue el invierno.

Cualquier verano es un final

Otros libros recomendados de Ray Loriga

Ya solo habla de amor

La sensación de derrota es una de las más fecundas fuentes de inspiración para cualquier creador. De la felicidad que conduce a la inopia creativa no se saca absolutamente nada que merezca la pena.

Y lo cierto es que la sensación de derrota es muy propia de todos y cada uno de nosotros, sabidos mortales. La cuestión es saber sacar el jugo a ese derrotismo que, paradójicamente se muestra explosivamente creativo.

Esta novela es una alegoría por momentos fatalista y en ocasiones ensalzadora del creador frustrado. Sebastián ha sido abandonado por su pareja, toda vez que la otra persona ha descubierto que no quiere entregar sus días a ese abismo intelectual típico de las mentes creadoras.

Al menos Sebastián cree que ese es el mejor momento para dar vida a su particular Quijote, un fulano llamado Ramón Alaya condenado a transitar las vagas páginas de una novela patética en ciernes.

Y sin embargo de repente todo gira desde su aburrido escritorio, en una particular √≥rbita que regir√° sobre todo el mundo. De esta novela encontrar√°s a grandes detractores y otros tantos encantados lectores. Sin considerar por mi parte que sea su mejor obra, la coloco en tercer lugar…

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