Mejores libros de Carmen Mola, 2019

Un nuevo caso Elena Ferrante versión española. Y de inmediato las suspicacias se despiertan en torno a ese nombre que ya ha trascendido al mundillo literario como un enigmático gancho: Carmen Mola Una autora desconocida (o autor) de una serie de novelas negras que se van abriendo paso sin nadie que se dedique a la promo tras un rostro en la solapa y una bío sobre las bondades de su narrativa.

La editorial de turno y la agencia literaria encargada de representar una paradójica bibliografía a la par naciente y huérfana son quienes acompasan esa difusión entre dudas de la fórmula de éxito o el inquietante anonimato de alguien capaz de escribir historias atroces solo que liberado de la carga de tener que justificar nada.

El género negro tiene ese noséqué que invita a asociar la creación con el autor, asociando las extrañas filias o fobias narradas con la personalidad de quien los cuenta. Carmen Mola se libra de ese estigma y puede seguir llevando su vida normal mientras sus lectores crecen y su cuenta corriente hace lo propio.

La fama para el escritor casi nunca es completa en un aspecto de reconocimiento social. Salvo que seas Stephen King o Almudena Grandes, casi nadie te reconocerá más allá de las presentaciones y las firmas por librerías de turno (porque lo cierto es que los grandes medios tampoco es que concedan mucho tiempo a la literatura per se, más allá de colaboraciones tangenciales de los escritores).

Así que si Carmen Mola es ciertamente un escritor o escritora de vocación que ha decidido irrumpir en el mercado sin darse a conocer (no descartemos el producto de marketing), su apuesta por el anonimato tampoco supone muchas diferencias con el modus vivendi de cualquier otro autor, salvo la tranquilidad de poder seguir con tu vida como si nada en tu propio entorno. Continuando con esa labor solitaria frente al ordenador que todo escritor afronta como necesario proceso de creación.

Sea como fuere, lo que está claro es que todo aficionado a la novela negra ya ha oído acerca de Carmen Mola y de sus historias que arraigan con un género negro sin contemplaciones. Quizás un reflejo de la España negra, tal vez una recopilación de lo mejor del noir que recorre Europa de lado a lado. Lo importante es sentarnos y disfrutar, esperando nuevas historias que seguro llegarán y serán incorporadas a este espacio.

Mejores novelas de Carmen Mola:

  1. La novia gitana: Lo que Carmen Mola nos presenta es una novela negra de ambientación étnica, por decirlo de alguna forma. Porque la víctima que pronto irrumpen el la trama es una chica de raices gitanas. La pobre Susana Macaya es asesinada en la madrugada de su despedida de soltera. La inquietante desaparición inicial acaba por despertar a una realidad cruda que por momentos asoma a escenarios de nuestro propio mundo en el que el mal asoma con esos latigazos imprevisibles de crueldad. Es entonces cuando la novela adquiere ese punto negro que entronca con lo policíaco, con los profesionales policíacos que se sumergen en las verdaderas cloacas de la sociedad, donde se alimentan los instintos más macabros al servicio de la razón más perturbada. El caso apunta, sin duda, a lo que ya ocurriera en el caso de la hermana de Susana. Tan solo unos años atrás, Susana se despedía de su hermana Lara, en idénticas circunstancias a las suyas, como siniestra coyuntura del destino. Y de eso, del fatal destino de las hermanas Macaya, debe conocer la inspectora Blanco, una policía con sus propias heridas que de entrada se enfrenta a un asesino que repite la fórmula de su predecesor encarcelado. A no ser que quien permanece en la cárcel por la primera muerte no sea realmente quien la procuró. Y en tal caso la inspectora Blanco deberá considerar que el vengativo ser, además de ser cruel es lo suficientemente inteligente como para imputar a otros sus macabras obras. Y ahí es donde entra ese aspecto de thriller étnico, donde el somero conocimiento de la cultura gitana sirve a la causa de la narración para plantear posibles escenarios de venganza, de odio y repulsa. Porque la familia Macaya quiso soltar lastre de sus raices romaníes. Y tal decisión pudo acabar desembocando en la fatalidad. La inspectora Blanco encontrará en su investigación nuevas pistas, pero también profundas amenazas provenientes desde los ámbitos más inesperados.

    La novia gitana
    Disponible aquí
  2. La red púrpura: El género negro, más allá de derivas que en ocasiones apuntan al gore, debe mantener una tensión, un suspense, una intriga construída desde esos hechos, ese crimen o esa investigación que produzca el efecto magnético deseado. En esta segunda parte añadimos el gancho de un personaje como Elena Blanco, la investigadora en cuya brillantez y pétrea determinación siempre podemos esperar una búsqueda infatigable del origen de ese mal deslizado hacia la ficción desde escenarios bien conocidos como reales. Si además la trama guarda relación directa con “La novia gitana”, nos asomamos a una segunda entrega con aroma a segunda parte. La siniestra red púrpura consigue erigirse en la red como un lugar en el que despertar los instintos más aviesos. Y sin embargo, lo más interesante parte del propio entorno de Elena. En la primera entrega siempre pudimos sospechar ese algo más, ese secreto guardado por la protagonista con el celo de una conciencia levantada como un muro. Pero poco a poco todo ese universo pernicioso del Internet profundo como un lugar donde asoma lo macabro y la muerte, como un infierno bajo la comodidad y eficiencia del universo online, empieza a vincularse con los peores momentos de Elena. Porque sus día de madre se ensombrecieron hasta rozar la desesperación cuando su hijo Lucas abandonó su vida para siempre. Y ahora, aquello que el tiempo pudo sanar con sus efectos de falso placebo, puede volver a empezar a doler como nunca jamás pudo haber imaginado.

    La red púrpura
    Disponiblea quí

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