3 mejores libros de Anne Jacobs, 2019

Suele ocurrir que la irrupción de un fenómeno tan brutal como el de Anne Jacobs en un mercado litearario concreto como el alemán (fenómeno equivalente a una Maria Dueñas en España en lo que a temática y ambientación se refiere), puede llegar a reproducirse con mayor potencia aún en su llegada en réplica a muchos otros países con una trilogía ya materializada.

Y eso que el caso de Jacobs no es el del producto de marketing emergido de la nada. Porque previamente a la difusión de su obra bajo la firma definitiva de su nombre real, Anne ya se había fogeado previamente con novelas firmadas con diversidad de pseudónimos. Quizás lo hizo con la idea de ir tanteando y depurando su estilo y oficio, para acabar reapareciendo como el fenómeno bestseller que ya es a nivel internacional.

La cuestión es que, una vez alcanzado esos niveles de ventas que aconsejaron su exportación, la llegada de la saga de la villa de las telas se produce de manera más placentera para los lectores, porque las historias se suceden una tras otras en los nuevos países importadores de la obra.

En espera de lo que vaya llegando, fijo aquí mi predilección en cuanto a la calidad de lo publicado entre Alemania y España por Anne Jabocs.

3 mejores libros de Anne Jacobs:

  1. La villa de las telas: Quizás no sea del todo objetiva en este primer puesto, pero el acercamiento a unos personajes cuyas vidas se nos extienden entre miles de páginas, siempre tiene ese algo especial… Y esta primera parte de la saga supone una presentación inolvidable.
    El despertar del siglo XX probablemente sea una de las etapas más literarias de la Historia en Europa, continente que iniciaba ese último siglo del segundo milenio envuelto en constante evolución y una marcada convulsión geopolítica y social. La modernidad asomaba en el horizonte con industrialización, desarrollo, tecnología…, de la misma forma que oscuros presagios se cernían sobre una realidad que anunciaba guerras y que sacudía periódicamente a la población con desastres de diverso tipo.Escribir intrahistorias en esta fase de nuestra civilización resulta tentador. Y así lo ha entendido Anne Jacobs en La Villa de las telas, una novela que ya empieza a ser fenómeno literario en muchos lectores de la Europa actual que gustan de mirar en ese espejo del detalle hacia el pasado.

    Porque esta novela es eso, el relato de una saga familiar allá por 1913, y de todo ese microcosmos de personajes que cobija la milenaria ciudad alemana de Ausburgo. Las paradojas habituales entre la solazada vida de las clases pudientes y la lucha sin cuartel de los desfavorecidos en busca de algún resto de futuro.

    El salto entre clases sociales y el amor como un imán fuera de control que puede acabar magnetizando a personas de ámbitos bien distintos. Traiciones y esperanzas, emoción a raudales por el destino que puede esperar a tantos y tantos personajes tan bien pincelados por la autora.

    Los Melzer, ricos y poderosos en la Alemania del momento, disponen de su personal de servicio donde ingresa Marie, una joven sin familia pero trabajadora, y con enormes ganas de labrarse un porvenir…

    Paul Melzer deberá tomar el bastón de mando de la potentada familia. Pero en su juventud actual ya adivina que no tiene dotes para ese mando férreo sobre bienes y personas que se le debería presuponer a un heredero en forma.

    Marie y Paul. Cobijo de sueños de una y de otro. El imán los puede acabar atrayendo. El amor es caprichoso…

    Pero los Melzer no son lo que son gracias únicamente al trabajo y al esfuerzo para elevar su apellido. Toda familia tiene sus secretos. Cuanto más grande es una casa más amplio debe ser su sótano para poder albergar secretos inconfesables…

    La villa de las telas
    Disponible aquí
  2.  El legado de la villa de las telas: Supongo que ocurrirá en casi todos los casos en los que una historia apunta a su final. La autora debe compensar el nudo de la nueva secuela con una orientación hacia ese final apoteósico que cierre la trilogía (en el caso de que no haya nuevas entregas… ¿Quién sabe?). Una tercera parte como esta siempre despierta ese aroma a resolución, a cierre de tantos asuntos pendientes abiertos, a despedida de personajes y a esa combinación entre un final cerrado y la sensación de que la vida se prolonga más allá de una lectura que ha podido acompañar durante meses incluso… Y esta obra final alcanza ese equilibrio entre el regocijo por una nueva historia sobre los Melzer en la que la autora se extiende sobre nuevos secretos e insospechados peligros entre amoríos, traiciones y un contexto histórico que tan pronto puede favorecer los negocios familiares como que puede echar al traste cualquier horizonte de esperanzador porvenir, todo ell como digo compensado con la noción del final que se avecina, de la salida de escena de unos personajes inolvidables como Marie, Paul o Elizabeth. Solo que, antes de lanzar ese último adiós entre aplausos, el escenario de sus vidas se verá expuesto a imprevistos que por momentos se antojarán insuperables…

    El legado de la villa de las telas
    Disponible aquí
  3. Las hijas de la villa de las telas: Que coloque esta segunda parte en tecer lugar no quiere decir que desmerezca para nada al conjunto. Pero como digo los comienzos y los finales tienen ese no sé qué cautivador, ya sea por conocera los personajes o por saber finalmente qué será de ellos.Pese a no tratarse la trama de una evolución generacional, como suele ocurrir en las tramas que abordan el devenir de las sagas, los enlaces al pasado son en este caso un pozo del que emergen fundamentos narrativos hacia esos grandes secretos que van justificando aconteceres y que van cerrando círculos.Corre el año 1916, en plena Gran Guerra. La pudiente familia Melzer debe afrontar nuevos retos en un mundo que se deshace a marchas forzadas con el avanzar del conflicto, el empobrecimiento general y la llamada al socorro para todo alemán de bien, sea militar o civil con posibles para atender a heridos o para desarrollar funciones de logística en favor de un imperio alemán necesitado de colaboración a todos los niveles.

    El protagonismo de la admirada Marie, quien en la primera parte ya supo labrarse su propio destino en torno al amor y la firme voluntad, adquiere en esta ocasión la épica de la mujer enfrentada a una guerra en la que las amenazas se multiplicaban para ellas. Y aún así, encontramos a una Marie empecinada en sacar adelante una fabrica de tejidos cuya oferta de trabajo, prosperidad y gloria amenaza con desplome total.

    La tragedia la sacude completamente cuando descubre que su querido Paul Melzer ha sido hecho prisionero. Ante la imposibilidad de hacer nada para liberarlo, su papel al frente de la fábrica se transforma en una huída hacia adelante, en un turbio ejercicio de esperanza.

    El tiempo pasa y Paul sigue sin regresar entre las sombras de aquel odioso primer gran conflicto que sacudió Europa entera. Marie siempre tuvo esa firmeza capaz de arrastrar a todos, ese magnetismo al que sucumbió el propio Paul, enamorado y fascinado.

    Pero en su ausencia un tipo como Ernst von Klippstein ronda a Marie con sus lúgubres consideraciones sobre el destino de Paul y la necesidad de Marie de dejarse cobijar por él para sobrevivir a lo que haya de venir, por su bien, por la supervivencia de tanta gente de su entorno y por el bien de todo lo que los Melzer levantaron durante muchos años…

    las hijas de la villa de las telas
    Disponible aquí

 

 

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