Los 3 mejores libros de Nino Haratischwili

Hay autores superventas que no se quedan a gusto si no rellenan con varios centenares de páginas sus voluminosos libros. Parece ser que un paginado extenso dota de mayor prestigio a la literatura comercial. O al menos esa es la idea que resuena en el complejo del escritor de turno…

Otra cosa bien distinta es el caso de Nino Haratischwili. Porque esta escritora naturalizada ya alemana (aunque de profundas raices georgianas) sintetiza primorosamente en sus libros que, paradójicamente, cuentan como mínimo con 600 páginas. Y si durante una trama tan extensa acabas interpretando una ímproba labor de síntesis, sin duda es porque todo lo que queda es vida, esencia, descripciones precisas, trama pura y dura sin artificios desde la hondura espiritual y psicológica de sus personajes. Eso sí, con alguna recreación retórica que bien puede permitirse una escritora de tan extensa formulación argumental.

De lo que se trata es de disfrutar. Y de aprender y de empatizar. Novelar es ofrecer ese elixir para el entendimiento que muchos ya tenemos como rutina en la antesala de los sue√Īos. Un gran libro que te acompa√Īe durante varias noches acaba siendo un compa√Īero de viaje, un amante entre tus s√°banas. Nino sabe darnos esos peque√Īos placeres con los que acabar a lo grande cada d√≠a.

Top 3 novelas recomendadas de Nino Haratischwili

La octava vida

¬ęM√°gica como Cien a√Īos de soledad, intensa como La casa de los esp√≠ritus, monumental como Ana Karenina¬Ľ Una novela que sea capaz de compendiar aspectos de Gabriel Garc√≠a M√°rquez, de Isabel Allende y de Tolstoi, apunta a lo universal de las letras. Y lo cierto es que para alcanzar esa excelencia la novela ya parte de m√°s de mil p√°ginas. Claro est√° que no puede ser f√°cil sintetizar en una sola novela tanta referencia inspiracional de primer orden. La cuesti√≥n es dilucidar si la grandilocuente presentaci√≥n se corresponde finalmente con la obra de esta joven escritora alemana‚Ķ

Nada mejor que hacer un sincero ejercicio de introspecci√≥n para pretender narrar una historia con poso. Los or√≠genes georgianos de la propia autora sirven para ubicar una especie de hilo temporal remoto donde todo puede quedar justificado, a√ļn un siglo despu√©s. Entre la carga gen√©tica, la culpa y la transmisi√≥n de cachos de alma de una generaci√≥n a otra encontramos el sustento narrativo. Porque mayormente estamos compuestos por agua en lo org√°nico y por pasado en todo lo dem√°s. As√≠ que cuando encontramos una novela que nos explica los motivos para el ser de una persona, acabamos entroncando con nuestros propios motivos.

Y quiz√° por eso sea comparada esta novela con algunas otras de la historia de la literatura m√°s universal en cuanto a las diferentes manifestaciones del realismo, desde el m√°s pegado a la tierra hasta el m√°s m√°gico asociado perdurablemente a Gabo.

Viajamos desde Georgia en 1917,antes de ser devorada por la Uni√≥n Sovi√©tica. Ah√≠ conocemos a Stasia, una mujer de sue√Īos rotos y amores rotos por la revoluci√≥n que terminar√≠a en la Rep√ļblica. Y pasamos despu√©s al a√Īo 2006 para conocer a Niza, descendiente de aquella Stasia so√Īadora y enfrentada a su destino. El interin entre las vidas de Stasia y Niza se va adivinando como un escenario repleto de apasionantes intrahistorias, de misterios y culpas.

Siempre hay un detonante que acaba por engarzar los asuntos pendientes de una familia. Porque resulta fundamental construir la historia personal para poder avanzar sin lastres. Ese detonante acaba siendo la sobrina de Niza, una chica rebelde llamada Brilka que decide escapar de su asfixiante vida para perderse en cualquier otro lugar de esa Europa que le suena a modernidad, oportunidades y cambio de vida.

Gracias a esta b√ļsqueda de Brilka que implica completa a Niza nos adentramos en esa recomposici√≥n vital a la sombra de los esp√≠rtus del ayer. Una tragicomedia que ciertamente aporta ese brillo cegador del realismo m√°s cl√°sico ruso con la emotividad de otras perspectivas literarias empapadas de realidad solo que ba√Īadas en las costas de otras latitudes literarias.

La octava vida

La gata y el general

La llegada de la escritora Nino de apellido impronunciable supuso ese inusual ciclón popular para un género con gran parte de ficción histórica pero cargada de suficienes connotaciones sociológicas y geopoliticas como para asustar a lectores de superventas. La octava vida fue un acto de conciliación entre la literatura supuestamente trascendente por calidad y mensaje y los bestsellers, tan vilipendiados como secretamente anhelados por cualquier escritor.

El equilibrio para llegar a todo el mundo no pudo hacerse sino desde la extensión de la obra. Nada se puede sintetizar sin dejarse en el tintero partes sustanciales para que unos lectores u otros acaben disfrutando de una trama tan rotunda.

Y ahora Nino regresa con otra gran novela que abunda en su f√≥rmula m√°gica sobre destinos en paralelo de paises y familias, de los grandes movimientos geopol√≠ticos y los peque√Īos avances hacia la supervivencia. El m√°gico contraste del que Nino ha hecho su particular escenario cargado de culpas, melancol√≠a, desamores, pasiones, secretos y toda una suerte de sensaciones sosten√≠as como un inolvidable estribillo de una gran composici√≥n.

Chechenia, 1995: Nura sue√Īa con huir de su aldea, donde los clanes marcan la ley y la guerra amenaza con aplastar todos sus sue√Īos de libertad, que para ella se concentran en su posesi√≥n m√°s preciada, un cubo de Rubik. Mientras tanto, en Mosc√ļ, el joven ruso Aleksandr Orlov abandona al amor de su vida para irse al frente.

Veinte a√Īos despu√©s, este joven idealista y lector se ha convertido en un oligarca al que en Berl√≠n conocen como el General, y los recuerdos de aquellos a√Īos de guerra lo persiguen. Emprende entonces un viaje en busca de la Gata, una misteriosa joven actriz a la que vio por √ļltima vez con un cubo de Rubik en la mano. La culpa, la expiaci√≥n y la redenci√≥n gu√≠an este viaje en el que todos tratan de encontrar su lugar.

La luz perdida

Sin luz no hay nada. Por eso Dios dijo aquello de Ego sum lux mundi. Todo depende de ese primer rayo que despunta al este. Y aunque parece que nunca pueda volver a amanecer, la claridad acaba por imponerse siempre. Solo hay que confiar en que la oscuridad acabar√° disip√°ndose de una u otra forma.

El siglo XX llega a su fin y en la Georgia sovi√©tica los gritos de autodeterminaci√≥n se oyen cada vez m√°s alto. El destino de cuatro ni√Īas radicalmente diferentes se ve unido por el patio que separa sus casas en un barrio de Tbilisi. Juntas, Dina, Nene, Ira y Keto, la narradora, navegan el final de la infancia y el comienzo de la vida adulta, experimentan su primer gran amor y se enfrentan a la violencia y la precariedad que estallan con la independencia del pa√≠s y la llegada de una turbulenta democracia que acabar√° por abrir una brecha ineludible entre sus familias.

Con ecos de Elena Ferrante, La luz perdida es una epopeya de amistad y traición en el contexto de un país que empieza a dar sus primeros pasos, una revolución que arrasa con la juventud y una constante lucha contra un futuro de separación y dolor.

La luz perdida
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2 comentarios en ¬ęLos 3 mejores libros de Nino Haratischwili¬Ľ

  1. Excelente escritora. Es monumental el panorama que desarrolla en su escritura, siempre orientada, siempre precisa al redondear los personajes y sortear situaciones límite. Brilka es toda una saga y en verdad, el libro parece corto de tan intenso. Leyendo sobre Georgia, siento mucho interés de conocer sus cielos limpios y su geografía.

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