3 mejores libros de Benito Olmo

Los hijos de la movida quiz√°s, los √ļltimos de la era anal√≥gica tal vez. Seguramente los nacidos en los ochenta sean el √ļltimo vestigio de un mundo salpicado por salones recreativos, cassettes y dem√°s vestigios del postrero siglo XX. Y, oiga, as√≠ se han criado de creativos escritores como Benito Olmo, David B. Gil o Javier Castillo (por citar a tres ochenteros entre los que se pueden encontrar similitudes bien argumentales, bien de estilo).

En el caso del escritor gaditano Benito Olmo su faceta novel√≠stica es ese aparte creativo donde volcar parte de su ingente imaginativo. Porque luego est√° su entrega al gui√≥n y a la literatura desde el otro lado donde m√°s que la creatividad rige el orden y la correcci√≥n…

Pero puesto a novelar lo cierto es que Olmo se desata en cada nueva novela con esea liberaci√≥n que toda narrativa oscura acarrea. Porque como le√≠a hace poco en alg√ļn post de Patricia Esteban, la literatura debe narr√°rnoslo todo por oscuro que sea sin tener que someterse despu√©s a cortapisas o a la censura mojigata actual. Y en esas anda un Olmo que por momentos parece rescatar el noir m√°s puro con ese sabor a despachos suburbiales donde no obstante late el coraz√≥n de las grandes ciudades.

Top 3 novelas recomendadas de Benito Olmo

El Gran Rojo

La muerte siempre tuvo un precio. Cuando se sabe trazar como Dios manda se descubre que adem√°s de precio tiene origen, sello y marca. Solo que para moverse por los circuitos donde se tasa la vida al por mayor hay que saber ir a pujar sin perder la vida propia…

Mascarell es el tipo al que recurres cuando no te queda otra salida. Acostumbrado a moverse por el barrio rojo, las narcosalas y algunos de los tugurios m√°s apestosos de Frankfurt, su fama de resolutivo le ha proporcionado una s√≥lida reputaci√≥n como detective de casos perdidos. Sin embargo, un mal d√≠a se ver√° obligado a hacer frente a un encargo m√°s extra√Īo de lo habitual y demasiado bien remunerado para ser legal.

Su camino se cruzar√° con el de Ayla, una adolescente empe√Īada en averiguar la verdad tras la muerte de su hermano y en esclarecer los turbios asuntos en los que se vio envuelto antes de morir. La investigaci√≥n los llevar√° a rondar algunos de los lugares menos recomendables de la ciudad y los colocar√° en el punto de mira del Gran Rojo, la organizaci√≥n que habita a la sombra de los rascacielos y que no tiene piedad con quien se inmiscuye en sus negocios.

El Gran Rojo

La tragedia del girasol

Manuel Bianquetti no está atravesando su mejor momento. Sus tiempos como reputado inspector de policía quedan sumidos en una persistente niebla de recuerdos encerrados entre sentimientos de culpa y remordimientos.

Dedicarse a la investigaci√≥n a t√≠tulo particular se convierte en la √ļnica salida para un tipo como √©l, con pocas perspectivas de futuro m√°s all√° de su desempe√Īo de a√Īos del que ahora se le ha apartado a ra√≠z de un √ļltimo caso en el que la acab√≥ pifiando.

Ganarse la vida al refugio de gentes que buscan respuestas a supuestas infidelidades o que pagan por conocer los movimientos de enemigos acérrimos no le parece del todo digno para su antigua condición. Pero es lo que le queda.

Un nuevo caso, en esta ocasión para prestar servicio de protección a un empresario de visita en la ciudad, se le presenta como una buena oportunidad para afrontar sus acuciantes necesidades económicas. Solo que el servicio, en principio sencillo para un tipo como él resulta ser una tarea que se va envenenando hasta sobrepasarle por completo.

En torno a ese encargo se van sucediendo una cadena de asesinatos que no consigue engarzar con la supuesta descripci√≥n de su protegido. Algo se le escapa… Y para colmo de males aparece ella. Una especie de milagro en su vida. Una nueva oportunidad para encontrar sosiego entre sus brazos c√°lidos.

Despertar a un sue√Īo as√≠ no siempre es f√°cil. M√°s bien nunca es f√°cil. El amor ofusca, su imperiosa necesidad nubla la raz√≥n hasta el punto de que solo ella importa. En cualquier otro momento Manuel habr√≠a mantenido las distancias o simplemente hubiera sacado provecho hasta la carambola final en la que se aprovechaba de la chica y cerraba el caso. Pero ahora ya no es lo mismo. La situaci√≥n lo ha pillado con la guardia baja y poco importa encajar los golpes.

Sí, Manuel es un girasol al capricho cíclico de su nuevo sol. Y solo fuera de su influjo podría volver a considerar que la verdad de lo que ocurre es lo realmente trascendente.

La tragedia del girasol

La maniobra de la tortuga

Bianquetti es un tipo tra√≠do a la actualidad desde un imaginario del siglo XX donde los h√©roes pod√≠an ser villanos a golpe de talonario o de neura. Tiempos aquellos en los que la certidumbre de que la corrupci√≥n pod√≠a con el m√°s pintao era solo cuesti√≥n de m√≠nimo entedimiento. Hasta que los muertos y los sobres empezaron a guardarse bajo mullidas alfombras que hoy en d√≠a pueden con todo… Bianquietti es pues un tipo necesario en la literatura y como un puto Sherlock Holmes que evidencie que poco ha cambiado de entonces a ahora y a siempre…

Empujado por el infortunio, el irreverente inspector Manuel Bianquetti se ve obligado a aceptar un traslado forzoso a la comisar√≠a de C√°diz, un destino previsiblemente tranquilo que se ver√° alterado con el hallazgo del cad√°ver de una joven de diecis√©is a√Īos. Una muerte violenta que le traer√° reminiscencias de un pasado del que no logra desprenderse.

A pesar de la oposición de sus superiores, el inspector Bianquetti emprenderá una cruzada solitaria para atrapar al culpable siguiendo el rastro de unas evidencias que podrían no existir más allá de su imaginación. La realidad se va oscureciendo en la medida en la que el lector va devorando páginas al tiempo que participa junto al protagonista en la investigación de un caso cada vez más turbio y escabroso.

La maniobra de la tortuga
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